WASHINGTON, D.C. - Charlene Cotton habla de sexo con quien quiera oírla. Varios días a la semana permanece detrás de una mesa decorada con una canasta llena de condones de distintos sabores y folletos sobre el sexo sin riesgo y llama a las mujeres que pasan por la calle diciéndoles "Ven a revisar mi mesa. No temas".